El consumo mundial de vino cayó en 2025 a 208 millones de hectolitros, su nivel más bajo desde 1957. En Chile, la producción retrocedió un 10% y la superficie plantada se ha reducido un 27% desde 2019. La explicación de los expertos es directa: los jóvenes están reemplazando el vino por la cerveza.

Viñedos en Chile: caída histórica del consumo de vino y auge de la cerveza entre los jóvenes

Los datos del desplome

La Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV) lo confirmó: el consumo mundial de vino en 2025 llegó a los 208 millones de hectolitros, una caída acumulada del 14% desde 2018 y el registro más bajo desde 1957. No es una fluctuación puntual; es una tendencia estructural que afecta a todos los mercados relevantes.

Chile, cuarto exportador mundial, no es la excepción. Las cifras locales son contundentes:

  • Producción cayó un 10% en 2025
  • Superficie de viñedos reducida un 27% desde 2019
  • Exportaciones 2026: retroceso del 9,4% en volumen
  • Consumo interno: 34,6%, mínimo de tres décadas

A eso se suma el impacto de los aranceles a las importaciones impuestos por la administración Trump, que golpean directamente a uno de los principales destinos del vino chileno.

«Los jóvenes están reemplazando el vino por la cerveza»

La frase es de Giselle Davis, antropóloga de la Universidad de Talca, y resume con precisión lo que está pasando:

«Los jóvenes están reemplazando el vino por la cerveza, pero no considero que estén tomando menos alcohol, sino más bien han cambiado de tipo de bebida. Ha bajado el consumo de vino; creo que ha habido una especie de polarización en términos de clase social.»

Los datos de EE.UU. lo respaldan: el consumo de vino entre jóvenes bajó del 59% al 50% en solo dos años, según una encuesta de Gallup, que atribuye el cambio principalmente a una mayor preocupación por la salud. En el mercado chileno, la tendencia es la misma, aunque Davis señala que el descenso local sigue siendo moderado.

Para los seguidores de la cerveza artesanal, el mensaje es claro: el consumidor joven está eligiendo la cerveza sobre el vino, y esa preferencia tiene todo el aspecto de ser duradera.

La respuesta de la industria: zero, enoturismo y premium

Ante la caída, las grandes bodegas chilenas han desarrollado tres líneas de acción paralelas.

Vino sin alcohol. Concha y Toro y Santa Rita lideran este segmento en Chile. En Concha y Toro, las líneas desalcoholizadas ya superan el 10% de sus ventas, el triple respecto a 2023. Gonzalo de Tezanos, gerente de marca en Santa Rita, reconoció a EFE que «la participación de mercado es baja, pero el crecimiento es sostenido». Los mercados nórdicos, Canadá e Irlanda son los destinos donde mejor funciona.

Premiumización. Concha y Toro adoptó esta estrategia en 2017 y hoy el 57% de sus ingresos por ventas provienen de vinos de alta gama. El vino «The Icon» —creado para los 143 años del viñedo y disponible solo en la propia bodega— se acerca a los 200 dólares por botella. Como confirmó Davis: «Los consumidores de élite están consumiendo vinos cada vez más caros. El vino ha dejado de ser popular como era antes.»

El enoturismo, nuevo motor del negocio

Con Chile superando los 6 millones de turistas extranjeros en 2025, las bodegas han encontrado en el turismo una fuente de ingresos que compensa parcialmente la caída en ventas. El número de viñas abiertas al público pasó de 94 a 219 en la última década.

El Centro del Vino de Concha y Toro en Pirque, Valle del Maipo, recibe 200.000 personas al año y registró un incremento del 15% de visitantes en el último año. Está nominado a los World Travel Awards 2026 como la mejor experiencia enoturística de Sudamérica.

Santa Rita, en Buin, fue nombrada la Mejor Viña del Mundo por Forbes y The World’s 50 Best Wineries, superando a bodegas icónicas de Francia y España. Su Hotel Casa Real —una casona del siglo XIX dentro del viñedo— cobra hasta 2.000 dólares por noche.

«La experiencia que nosotros hemos desarrollado está basada en la cultura y la historia de Chile.»
— Elena Carretero, gerenta de Asuntos Corporativos y Sustentabilidad de Santa Rita

Preguntas frecuentes

¿Por qué está cayendo el consumo de vino en Chile y en el mundo?

El consumo mundial de vino bajó en 2025 a 208 millones de hectolitros, el nivel más bajo desde 1957, con una caída acumulada del 14% desde 2018 (OIV). En Chile, el consumo interno cayó al 34,6%, mínimo de tres décadas. Los factores principales son el cambio generacional —los jóvenes prefieren la cerveza—, la mayor preocupación por la salud y el impacto económico de los aranceles de EE.UU.

¿Los jóvenes están bebiendo menos alcohol o solo cambiando de bebida?

Según Giselle Davis, antropóloga de la Universidad de Talca, los jóvenes no están bebiendo menos alcohol: están reemplazando el vino por la cerveza. En EE.UU., el consumo de vino entre jóvenes cayó del 59% al 50% en dos años (Gallup), lo que apunta a un cambio de preferencias más que a una reducción del consumo total.

¿Cómo está respondiendo la industria vitivinícola chilena a esta crisis?

Las principales bodegas apuestan por tres estrategias: vino sin alcohol (las líneas desalcoholizadas de Concha y Toro superan el 10% de sus ventas), enoturismo de lujo (Santa Rita fue nombrada Mejor Viña del Mundo) y premiumización (el 57% de los ingresos de Concha y Toro ya provienen de alta gama).

¿En qué posición está Chile como exportador de vino?

Chile es el cuarto exportador mundial de vino. Sin embargo, las exportaciones arrancaron 2026 con un retroceso del 9,4% en volumen, la superficie de viñedos se ha reducido un 27% desde 2019 y la producción cayó un 10% en 2025.

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Autor

Director de Contenidos en Zythos Media™. Autor de "Guía Práctica para Catar Cerveza" y "Cocina y Coctelería con Cerveza".