El futuro del vino del Maule depende de dos capacidades, anticipar el clima y entender a un consumidor que cambia sus hábitos. Esa es la conclusión del seminario que Seguros SURA organizó en Viña Casa Donoso junto a la Universidad Católica del Maule y el INIA, donde se presentaron cuatro escenarios para la región.

El encuentro llegó tras un año en que la superficie de viñas del país se redujo, según Diario Sustentable. El Catastro Vitícola del SAG cerró 2025 con 110.768 hectáreas de vides viníferas, 5,3% menos que el año anterior. El Maule es la región con más superficie plantada, con 48.565 hectáreas en 2024, el 41,5% del total nacional.
Del Maule adaptativo al territorio en contracción
Leidy Catalina Valencia, directora de la Unidad de Tendencias y Riesgos de Suramericana, cruzó cuatro tendencias globales, la disrupción tecnológica, los cambios demográficos, la evolución de los mercados y la transformación ambiental, con la realidad de la región. El resultado son cuatro escenarios que van desde un Maule adaptativo, el más favorable y el que exige más coordinación, hasta un territorio en contracción, con cierres de viñas y pérdida patrimonial.
La adaptación protege la producción, pero no protege la demanda.
Así lo advirtió Valencia. Los asistentes coincidieron, porque en una votación durante el seminario 25 de las 37 respuestas señalaron los cambios en los patrones de consumo como el factor más relevante para el futuro del sector. Es la misma tendencia que muestra el paso de los jóvenes chilenos del vino a la cerveza.
Tecnología, megasequía y efecto de arrastre
Marcos Carrasco, director del Departamento de Ciencias Agrarias de la UCM, explicó que drones, imágenes satelitales, sensores e inteligencia artificial ya permiten estimar el vigor de las plantas, su consumo de agua y la presencia de enfermedades, aunque cada herramienta debe validarse varias temporadas antes de usarse a gran escala. Marisol Reyes, investigadora del INIA Raihuén, recordó que la zona central vive una megasequía desde 2010 y que las olas de calor estresan a las plantas aun con agua en el suelo. El INIA estudia además el efecto de arrastre, es decir, cómo el daño de una temporada reaparece en la siguiente. Algunas viñas ya actúan, como Miguel Torres Chile con su plan de reducción de emisiones.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas hectáreas de viñas tiene Chile?
Según el Catastro Vitícola del SAG, Chile cerró 2025 con 110.768 hectáreas de vides viníferas, 5,3% menos que el año anterior.
¿Qué peso tiene el Maule en el vino chileno?
Es la región con más superficie plantada, con 48.565 hectáreas en 2024, el 41,5% del total nacional.
¿Cuáles son los escenarios de Seguros SURA?
Cuatro futuros construidos según la capacidad de anticipar el clima y de entender al consumidor, desde un Maule adaptativo hasta un territorio en contracción.
¿Qué es el efecto de arrastre en la vid?
Es el daño que sufre la planta en una temporada, por ejemplo por calor, y que puede reaparecer o acumularse en la siguiente.
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