Las variedades italianas ocupan un espacio pequeño, pero creciente, en el viñedo chileno. El repertorio ya suma 16 cepas en 231,30 hectáreas, con nombres como vermentino, montepulciano, teroldego y fiano junto a las históricas sangiovese y zinfandel.

Foto Magnetto, CC BY-SA 3.0, Wikimedia Commons
En 2000 el catastro de viñedos registraba 123 hectáreas de sangiovese, 90 de zinfandel y cerca de diez de nebbiolo, recuerda 7 Caníbales. Veinticinco años después, las dos primeras han perdido superficie, pero la lista creció. Andrés Sánchez, enólogo de Gillmore, se interesó en estas uvas tras una vendimia en la Toscana en 1999, y junto al italiano Mauricio Castelli llevó 18 variedades al Maule en dos viajes de financiamiento privado.
Del secano maulino a Marchigüe
En Viña Estampa, en Colchagua, las estacas llegaron en 2008 y la cuarentena retrasó su liberación hasta 2013. Hoy trabaja con aglianico, sangiovese, nebbiolo, montepulciano, teroldego, refosco, vermentino, greco y fiano, ninguna en más de una hectárea. Su enóloga, Johana Pereira, ve en el vermentino una apuesta prometedora por su capacidad de conservar frescura en zonas cálidas. Gillmore, en tanto, injertó vermentino, falanghina y fiano sobre antiguas plantas de país, aprovechando raíces adaptadas al secano.
Se nos ocurrió la idea de traer estas variedades italianas, no para ser vinos italianos en Chile, sino para que los territorios se expresaran mucho más.
Así lo resume Sánchez, que también duda del desempeño de la sangiovese y la nebbiolo en los suelos chilenos.
Más allá de la curiosidad
Undurraga incorporó el montepulciano a su línea TH Rarities tras injertarlo sobre viejas parras de país en Coronel del Maule, y Terramater trabaja el zinfandel desde rosados hasta tintos concentrados. Concha y Toro usa el teroldego en mezclas de Casillero del Diablo, aunque su director técnico, Marcelo Papa, admite que no es una variedad comercial. La exploración llega cuando la industria busca diferenciarse ante un consumo en retroceso.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas variedades italianas se cultivan en Chile?
El repertorio suma 16 variedades, que ocupan 231,30 hectáreas.
¿Qué viñas chilenas trabajan con uvas italianas?
Entre otras Gillmore, Estampa, Terramater y Undurraga, además de Concha y Toro con el teroldego en sus mezclas.
¿Por qué interesa el vermentino en Chile?
Porque conserva frescura en zonas cálidas, según la enóloga de Viña Estampa.
¿Qué variedades italianas han perdido superficie?
La sangiovese y la zinfandel tienen hoy menos hectáreas que en el catastro de 2000.
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