¿Qué cerveza marida mejor con una hamburguesa?
¿Qué cerveza marida mejor con una hamburguesa?

No hay nada más refrescante y apetecible que una buena cerveza. Las hay para todos los gustos y nunca está de más acompañarlas de un aperitivo, ¿pero sabían que hay toda una corriente dedicada al maridaje de la cerveza con la carne?

Aunque la industria más explotada en cuanto a maridaje se refiere es la de los vinos, la cerveza ha encontrado su hueco dado su amplio rango de variedades y toda la cultura gastronómica que distintos países le han concedido.

La espumosa, haciéndonos felices desde tiempos inmemoriales

Este codiciado brebaje podría fecharse alrededor del 3300 AC en época de los sumerios. Este prototipado de la cerveza que poco se parece a la que conocemos en la actualidad, se preparaba horneando la malta, obteniendo lo que ellos llamaban ‘sikaru’ que ha sido traducido como “lo que desea la boca”.

Si ya entonces nuestros ancestros eran unos fanáticos de la cerveza, no es extraño que con recetas mejoradas y unas condiciones de vida más estables nosotros lo seamos aún más.

La cerveza es tan imprescindible hoy en día que abunda en los frigoríficos, los estantes de los supermercados y hasta en las cartas de los restaurantes. El motivo es que es capaz de calmar la sed, acompaña a la perfección diversas recetas y como a casi todo el mundo le gusta, es un motivo perfecto para organizar reuniones sociales.

Con todo esto, es lógico que hayan surgido personas interesadas en el arte de la cerveza, aún más cuando frente al amplio espectro cervecero toca combinarlo con extensos recetarios.

Llegamos al maridaje

Podría haber maridaje con verduras, quesos o pescado, pero todo buen gourmet sabe que no hay comida más peleona que la carne y no por la carne como tal, sino por las especias y salsas que la condimentan.

Una carne muy intensa no sabe bien si se el añade una bebida igualmente intensa, del mismo modo que una carne suave queda insulsa con una bebida que tiene matices imperceptibles.

El arte del maridaje busca crear experiencias únicas para el paladar, que por cada bocado y cada sorbo que lo complemente el comensal se sienta privilegiado por semejantes manjares.

Pero quizás valga recordar algo que es que lo rimbombante se queda corto frente a la realidad. Esto es así porque el secreto del maridaje de la cerveza no consiste en probar uno por uno los sabores, sino tener experiencia en las variedades de cerveza y a partir de ahí saber elegir. Más palabrería es solo un recurso que se permiten los expertos en los restaurantes para dejar perplejos a quienes los rodean.

El secreto del maridaje con cerveza

Todo comienza por los tres tipos principales de cerveza: ale, lager y lambic.

De esas tres es probable que la mayoría hayan escuchado solamente sobre la lager y es lógico porque por su tipo de obtención es la más común hasta el punto de que un 85% de las cervezas que hay en el mundo son lager. Aunque no adelantemos acontecimientos.

En un primer lugar, las cervezas de tipo ale son cervezas con alto contenido en lúpulo y mayor graduación alcohólica. Su presencia es tan solo del 14.5% porque su tiempo de fermentación es alto con el objetivo de que tengan mayor cuerpo, un sabor intenso y un aroma consistente.

Las cervezas de tipo lager son las típicas que se consumen en las terrazas de los bares. Recuerdan a un refresco porque son muy burbujeantes y la espuma desaparece al poco de ser servida. Su fermentación en más breve y se realiza en ecosistemas frescos, obteniendo un amargor medio que deja un regusto afrutado. Al ser más suave suele gustarle a más gente y por ese motivo casi todos los cerveceros expertos comenzaron por las distintas variedades de lager hasta acostumbrar el paladar a las otras dos variedades que pueden llegar a resultar más aversivas ante paladares poco entrenados.

En último lugar, las cervezas de tipo lambic son las menos comunes ocupando solo y exclusivamente un 0.5% de la presencia mundial. Su fabricación se realiza por fermentación espontánea con levaduras naturales presentes en el aire lo que implica procesos que pueden durar años, de ahí que su presencia en el mercado sea bastante inferior. De esta forma se desarrollan tipologías de cerveza ácidas y muy frutales que pueden ser encontradas en las estanterías de la sección internacional de los supermercados.

Cómo combinar la cerveza con carne

Con las pistas dadas muchos intuirán ya las normas para maridar cerveza con carne, pero les dejamos algunas más. Por lo pronto imaginen la carne que prefieran, nosotros les pondremos por ejemplo una jugosa hamburguesa de vacuno de Carl´s JR. Siendo una carne de sabor intermedio, la respuesta sería combinarla con una lager, ¿cierto? Pero qué pasaría si esta hamburguesa incluyese una salsa picante, pues que debería seleccionarse una cerveza que contrarreste el picante, por lo tanto, aunque una lambic no sería buena opción por ser ácido, una ale sería también una gran opción aparte de la lager por contener elevado contenido de lúpulo.

De querer probar la lambic, en lugar de una hamburguesa de vacuno, se seleccionaría una de pollo, para que de esta forma no se sobreponga al sabor frutal.

Con este objetivo se irían realizando combinaciones buscando un ajuste o complementariedad en sabores, de forma que cerveza y carne independientemente de su cocción no se contrasten.

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